La historia que voy a contar a continuación se asemeja más a un fragmento de una típica película americana, que a una aventura real, que al fin y al cabo, eso es lo que es.
Fecha: 4 de enero de 2008
Hora: 15:00 h.
Lugar: Mohino Alto City
Razón de la reunión: Primer día del año que estábamos todos juntos (además de ser ya tradición)
Todo empezó como una fiesta normal. Almorzamos a las cuatro y pico de la tarde, filetes de pollo a la plancha (para variar) y después fue cuando empezó la fiesta… Música a todo voz, baile, y a punto estuvo de ocurrir un pequeño accidente como que yo me cayera a mi me lanzaran a una piscina con el agua llena de verdina, ratones, y yo que sé más sustancias adheridas al agua… Aunque por suerte, caí al suelo y no al agua… Tras ese incidente, la fiesta siguió su curso.
Llegó las 6 o 7 de la tarde y una chica (que yo no conozco porque era de otra pandilla) llamó a su padre y éste fue a recogerla. Algunos (casi todos) nos íbamos a ir a nuestras casas a dormir porque en aquella nave techada con televisión y chimenea no había camas para unas 15 personas. Además, hacía un frío de… Pero queríamos apurar hasta el último momento.
A las 11 de la noche, “la peña” decide quedarse a dormir pero yo, rebelde como siempre (jeje) no quería. Así que llamé a mi padre para que viniera a recogerme. Un pequeño detalle que se me ha olvidado mencionar es que ese lugar se encuentra a unos 3 km de una pequeña aldea, está en medio del campo, rodeado de arados y naranjos. Como había llovido, había notables charcos, el camino no estaba iluminado ni siquiera por la luz de la luna porque estaba nublado, y para mi padre iba a ser un follón entrar allí, le dije a un amigo que me acercara hasta la entrada de la aldea que allí me recogería mi padre. Así que cogió las llaves del coche y con nosotros se vinieron también Álvaro y Javi.
Cuando apenas habíamos recorrido 100 metros, el coche se queda atascado y no puede salir. Las ruedas no andaban porque se habían enterrado en la tierra y con el agua, al no hacer rozamiento, se limitaban a patinar y vibrar pero aquel “bicho” no se movía. Así que tuvimos que salir del coche, remangarnos los vaqueros y a empujar al coche. Primero por delante. Después por detrás. Eso no se movía. Al poco tiempo llegaron los demás con Gloria, la pobre con fiebre (unos.. 38º.. jeje), que se quería venir también en mi coche, pero al encontrarse con el panorama, pues tuvieron que aparcar su coche y empujar al otro como estábamos haciendo nosotros.
Resignados, tras una hora empujando de un lado para otro, viendo que nuestros esfuerzos eran en vano, decidimos volvernos a la nave y seguir con la fiesta hasta la madrugada. Y eso hicimos. Glo y yo al final nos quedamos a dormir. A las 3 de la madrugada matamos a los 3 paquetes de salchichas que quedaban y a los filetes de pollo. Nos quedamos sin pan, sin bebidas, sin comida.
Estábamos todos descalzos, congelados afuera bailando y saltando, vamos, haciendo el tonto como solemos hacer todos… jeje. Pero teníamos frío así que nos metimos para adentro, al calor de la chimenea y al rato nos acostamos. Unos dormimos menos que otros, pero eso no importa porque para eso está la hora de la siesta… Así que a la mañana siguiente, un tractor remolcó el coche y consiguió sacarlo de allí. Todos volvimos a casa sanos y salvos, con los calcetines y las zapatillas (yo con las de punta blanca) llenas de barro. Pero gracias a mí (o por culpa mía) y por eso me merezco un largo “eehhhh” (eh, chicas?
) se rompió la monotonía que había en las demás fiestas, verdad? Seguro que esta no se os olvida en la vida. Sobre todo, porque no iremos a esa nave más en el resto de nuestra existencia, al menos yo. Jeje. Un saludito a todos/as ¡!!!
Mira las horas que son y mira que hace tiempo que escribiste esta entrada,eh??
y fijate por donde, cuando ya casi te habias olvidado de ella… llego yo y te escribo!
Esa noche lo pasamos bien,eh? A pesar de que yo no la pude aprovechar en su totalidad… ¡Quien lo iba a decir…!
Por cierto, has olvidado describir el hacinamiento que llevabamos en la furgoneta!!
Tienes que estar muy aburrida para entrar en mi blog, en mi casi ya aburrido blog, y llegar a esta entrada (espero que no te hayas leido todo lo que hay desde la fecha de hoy, hasta esta entrada, porque si es así, te mereces lo menos un “bravo por ti”) xD
Pues eso, me ha alegrado que escribas aunque el hecho de escribir en esta entrada, me lleva un poco a un punto nostálgico, o´no sé yo bien como llamarlo…
Ya han pasado casi 2 años de esto, y míranos, tu sigues poniéndote mala cada dos por tres, y yo sigo yendo a mi bola. No hemos cambiado cabesa! jajaja
Un beso muy grande