“Más feliz que una perdiz”. Pues eso, que con la cuesta de enero, también llegan de la mano la rutina diaria, la entrega de trabajos, el tráfico, el estrés, el humo, los exámenes… Vamos, lo normal.
Pero sorprendentemente para mí, hoy estoy FELIZ. Sí. Y yo sé que a la gente esto le importa poco. Pero yo hoy estoy feliz y es por eso por lo que lo grito a los cuatro vientos, a los cuatro puntos cardinales.
¿Y por qué? Pues no lo sé. Ha sido un cúmulo de cosas. Anoche llegué de nuevo a Sevilla, a la que muy poco a poco se le va cogiendo cariño, solté los apuntes sobre la mesa y cogí un libro de poemas que ya casi le estaba saliendo polvo de no leerlo. Al rato, cogí mi pequeño cuaderno de notas y empecé a intentar esccribir algo con sentido… No tuve éxito. Mala suerte. Otra vez será. Pero no pasa nada porque las ideas fluyen en mi mente por pequeños canales que sólo hay que encauzar. Y eso lo haré con el tiempo y con constancia.
Ahora, quiero remontarme al tema de esta entrada y es que hoy estoy FELIZ. Y desde aquí, decir a un amigo que seguro que es feliz aunque escriba lo contrario, que la vida son dos días: uno se está de fiesta y el otro de resaca!! Así que aplícate el cuento campeón. Y escribe cosas más alegres que todos sabemos que sabes. Un saludito desde Triana
Perdona que no me conectara anoche. No era mi turno. Si necesitas algo, llámame.
HOLA ! LLEGUE DE CASUALIDAD. ME GUSTO LO QUE ESCRIBISTE.