Al fin terminaron los exámenes y ya quedó atrás el estrés, los nervios y el estar en casa encerrado. Ahora toca salir, disfrutar, ir de compras, leer, ver películas que dejé apartadas para estos días, tomar café justo antes de las prácticas, charlar, tener tiempo libre,… Vamos, tomarse una semanita sabática, y digo una porque no me puedo permitir más porque este segundo cuatrimestre ha empezado fuerte.
No espero sorpresas con respecto a las notas porque hay exámenes que han salido de pena o simplemente no me he presentado por circunstancias que no vienen a cuento aquí, y hay otras que la verdad, no han salido todo lo bien que quisiera, pero espero aprobar. Así que nada, la suerte está echada.
También quiero retomar de nuevo el tema de la escritura, a la que he dejado de lado estos últimos meses…
Tengo tantos planes para la semana que viene que voy apuntándolos para que no se me pase ninguno. Espero que no llueva esta semana que para eso ya cayó una buena hace unos días.
En fin, tengo poco que contar aquí, pues aunque mi vida sea un no parar, sería muy pesado escribirlo aquí y más aún leerlo.
Os dejo a continuación una música quizás algo distinta a lo que estamos acostumbrados a escuchar.